Por: Luis Manuel Rivera
En los últimos años, la hotelería se ha llenado de foros, paneles y congresos donde se habla con entusiasmo de inteligencia artificial, automatización, big data, liderazgo 4.0 y otros términos que suenan bien y prometen transformar la industria.
Sin embargo, en medio de tanta palabra rimbombante, surge una pregunta incómoda:
👉 ¿Y lo humano, cuándo?
👉 ¿Dónde quedan el trato justo, las percepciones equitativas y el sentido de pertenencia del personal hotelero?
📉 El costo de ignorar lo esencial
Mientras la atención se centra en robots que limpian habitaciones o algoritmos que predicen las preferencias de los huéspedes, la realidad operativa sigue mostrando:
❌ Altísima rotación de personal, con costos ocultos que erosionan la rentabilidad.
❌ Equipos desmotivados que no encuentran razones para comprometerse con la marca.
❌ Falta de liderazgo genuino que inspire y retenga talento.
La hotelería se enfrenta a un dilema: ser moderna y rentable, pero sin alma… o construir un modelo justo y humano que garantice sustentabilidad a largo plazo.
🧑🤝🧑 La gran deuda pendiente
Es momento de volver a lo básico:
✅ Trato justo: salarios dignos, horarios razonables y condiciones laborales claras.
✅ Liderazgo humano: gerentes que conozcan y reconozcan a sus colaboradores como personas, no como cifras.
✅ Sentido de pertenencia: crear ambientes donde trabajar sea un orgullo, no solo una necesidad.
🚨 Reflexión Final
📌 La hospitalidad del futuro no será memorable por su tecnología, sino por cómo trató a su gente.
📌 Entre tanto discurso innovador, urge hablar de lo humano.
✍️ Luis Manuel Rivera
Consultor, conferencista y catedrático en finanzas para la hospitalidad
