Carl Rogers y la gran mentira del “liderazgo blando” en la hotelería

Por: Luis Manuel Rivera

Durante años, en la hotelería se ha malinterpretado el enfoque humanista de Carl Rogers.

Muchos lo citan… pocos lo entienden.

Rogers nunca habló de líderes complacientes, permisivos o ausentes.

Habló de algo mucho más exigente: liderar desde la autenticidad, la responsabilidad y el desarrollo real de las personas.

El error más común

En nombre de la empatía, algunos hoteles han creado líderes que:

Evitan confrontar. No corrigen errores. Confunden comprensión con permisividad. Llaman “buen clima laboral” a la falta de disciplina.

Eso no es Rogers.

Eso es liderazgo débil disfrazado de humanidad.

Lo que Carl Rogers sí defendía

Rogers hablaba de tres pilares fundamentales:

Congruencia (coherencia entre lo que dices y haces) Aceptación positiva incondicional Comprensión empática

Pero atención:

aceptar a la persona no significa aceptar bajo desempeño.

La hotelería necesita líderes congruentes

Un líder congruente:

Da retroalimentación clara. Toma decisiones incómodas. Acompaña, pero exige. Desarrolla talento con método, no con discursos.

En un hotel, la incongruencia se paga caro:

en rotación, en errores operativos y en pérdida de rentabilidad.

Empatía sin estructura es abandono

He visto hoteles donde, por “ser humanos”, nadie mide resultados.

Nadie corrige desviaciones.

Nadie asume responsabilidades.

Eso no es humanismo.

Eso es abandono organizacional.

Rogers creía profundamente en el potencial humano,

pero también en crear condiciones claras para que ese potencial florezca.

Aceptar personas, no mediocridad

El verdadero liderazgo humanista:

Cree en la gente. Invierte en capacitación. Establece límites claros. Mide resultados. Corrige a tiempo.

Porque no hay nada menos humano que dejar a una persona fracasar por falta de guía.

La gran lección para la hotelería

La hospitalidad no necesita líderes duros ni líderes blandos.

Necesita líderes conscientes.

Líderes que entiendan que:

La empatía sin exigencia destruye equipos. La exigencia sin empatía quema personas. El equilibrio es lo que construye culturas sólidas.

Mi reflexión final

Carl Rogers no proponía organizaciones cómodas.

Proponía organizaciones honestas.

En hotelería, liderar con humanidad no significa bajar estándares,

significa elevar personas hasta alcanzarlos.

Y cuando el liderazgo es auténtico,

los resultados —como siempre— terminan llegando.

BIOGRAFÍA DE CARL ROGERS

Carl Rogers (1902–1987) fue un psicólogo estadounidense, fundador de la Psicología Humanista y creador del enfoque centrado en la persona, una de las corrientes más influyentes en psicología, educación y liderazgo.

¿Por qué es importante?

Rogers cambió la forma de entender el desarrollo humano: puso a la persona —no al problema ni al diagnóstico— en el centro. Su enfoque influyó profundamente en liderazgo, coaching, educación, recursos humanos y cultura organizacional.

Sus ideas clave

Rogers sostenía que las personas crecen y se desarrollan mejor cuando existen tres condiciones:

Congruencia Ser auténtico y coherente entre lo que se piensa, se dice y se hace. Aceptación positiva incondicional Aceptar a la persona sin juzgarla como individuo (ojo: aceptar a la persona no implica aceptar bajo desempeño). Comprensión empática Escuchar y comprender desde el marco de referencia del otro.

Lo que Rogers NO dijo (y muchos confunden)

❌ No promovía la permisividad ❌ No defendía la falta de límites ❌ No hablaba de liderazgo débil

Para Rogers, la empatía no sustituye la responsabilidad, la acompaña.

Rogers aplicado al liderazgo (y a la hotelería)

Un liderazgo inspirado en Carl Rogers:

Cree en el potencial de las personas Desarrolla talento con estructura Da retroalimentación honesta Exige resultados con humanidad Construye culturas sanas y productivas

En otras palabras:

humanismo con estándares, no complacencia.

Su legado

Hoy, Carl Rogers es referente en:

Liderazgo consciente Desarrollo del capital humano Coaching ejecutivo Educación moderna Culturas organizacionales sanas

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