Por: Luis Manuel Rivera
Durante muchos años nos enseñaron que vender más era sinónimo de éxito.
Más ocupación, más facturación, más tráfico, más clientes.
Hoy sé que eso ya no alcanza, el mundo cambió, el consumidor cambió y los negocios también deberían hacerlo.
Y esto no aplica solo para las grandes corporaciones. Aplica —y con más urgencia— para hoteles, restaurantes y empresas de servicio.
Es una alerta directa para quienes lideramos negocios, equipos o proyectos.
Porque hoy el mercado ya no premia al más grande. Premia a quien entiende mejor el juego actual.
A) Premia al más eficiente, no al que más gasta
B) Al que entiende profundamente a su cliente
C) Al que personaliza, no al que estandariza sin sentido
D) Al que se reinventa antes de que sea demasiado tarde
Durante años he visto hoteles llenos… y equipos agotados. Restaurantes con ventas récord… y márgenes enfermos. Empresas activas… pero emocionalmente desconectadas de sus clientes y de su gente.
Ahí entendí que vender no es suficiente si la experiencia no es sostenible, noes sostenible una experiencia que quema al colaborador, tampoco es sostenible una operación que depende del heroísmo diario.
No es sostenible un negocio que vende mucho, pero escucha poco.
La experiencia del cliente no nace en el cliente, nace en la cultura, en los procesos, en el liderazgo y en las decisiones que se toman todos los días, incluso las pequeñas.
Y aquí viene la parte incómoda —pero necesaria
– El verdadero riesgo no es cerrar.
– El verdadero riesgo es seguir abiertos a algo que ya no funciona.
Seguir vendiendo sin cuestionar el modelo.
Seguir operando sin revisar la experiencia del equipo.
Seguir creciendo sin entender si ese crecimiento es sano.
Hoy, más que nunca, los negocios que van a sobrevivir y crecer son los que entienden que:
✔️ Rentabilidad y experiencia no compiten, se complementan
✔️ Eficiencia no es recortar, es diseñar mejor
✔️ Sostenibilidad no es una moda, es una estrategia
✔️ Liderar no es controlar, es dar sentido
Vender es importante, pero construir una experiencia sostenible es lo que hace que el negocio valga la pena… y dure.
Y tú, ejecutivo hotelero:
¿estás vendiendo más… o estás construyendo algo que realmente puede sostenerse en el tiempo?
¿ solo recibes órdenes o también aportas valor a tu hotel?
Gracias


