Por: Luis Manuel Rivera
En 2026 ganarán los hoteles que gestionen datos, costos, talento y experiencia como un solo sistema financiero inteligente.
Presupuesto flexible y vivo
Diseña un presupuesto con escenarios (base, optimista y conservador) y revísalo mensualmente.
En 2026 la agilidad será más valiosa que la precisión inicial.
Gestión avanzada de ingresos (más allá del RevPAR)
Incorpora TRevPAR, GOPPAR y TREPOR para capturar la rentabilidad total por huésped, no solo la habitación.
Control quirúrgico de costos operativos
Enfócate en costos energéticos, lavandería, A&B y compras.
Pequeñas eficiencias generan gran impacto en el flow-through.
Pricing dinámico apoyado en datos e IA
Ajusta tarifas por demanda real, eventos, lead time y mix de clientes.
La intuición ya no basta.
Optimización del CAPEX Prioriza inversiones que eleven ingresos o reduzcan costos (tecnología, eficiencia energética, upselling), no solo estética.
Estrategia clara de mezcla de segmentos
Equilibra corporativo, bleisure, grupos y estadías largas para reducir volatilidad y mejorar ocupación rentable.
Fortalecer el cash flow (no solo la utilidad)
Mejora políticas de cobranza, inventarios y negociación con proveedores.
El flujo de efectivo será clave ante tasas aún altas.
Digitalización financiera total Dashboards en tiempo real, integración PMS–contabilidad y reportes USALI bien estructurados para decisiones rápidas.
Rentabilidad del capital humano
Capacitar reduce rotación, errores y costos ocultos.
El talento bien gestionado sí es una inversión financiera.
Disciplina financiera y cultura de rentabilidad
Que cada gerente entienda su impacto en el resultado.
La rentabilidad no es tarea del contador: es del hotel completo.
Luis Manuel Rivera
Consultor de negocios para la hospitalidad
