Por: Luis Manuel Rivera

Aunque Usted no lo crea. Aun seguimos sin avanzar, cuando no logramos entender que un ejecutivo hotelero requiere información para toma de decisiones.
“El contralor que sigue cargando con toda la responsabilidad de los resultados del presupuesto representa un modelo de gestión que ya debería evolucionar.”
Así como se escucha.
En muchos hoteles, el área financiera se convierte en un centro de poder donde la información se concentra, el conocimiento no se comparte y las decisiones giran alrededor de una sola persona.
El resultado puede ser peligroso:
- Ejecutivos operativos desconectados de la realidad financiera
- Dependencia excesiva del contralor
- Ambientes de control basados en miedo y no en liderazgo
- Poca colaboración entre operación y finanzas
- Confusión de responsabilidades
El contralor no debería ser el dueño absoluto de la película financiera del hotel. Su función es construir transparencia, generar análisis y ayudar a que cada líder entienda cómo impacta la rentabilidad.
Cuando el contralor asume responsabilidades que corresponden a la operación, termina convirtiéndose en:
el policía, el juez y el operador financiero del negocio.
Y en algunos casos, incluso en el brazo ejecutor del propietario.
La consecuencia suele ser una cultura tóxica donde el ejecutivo hotelero pierde autonomía, evita tomar decisiones y opera bajo presión constante.
Los grandes hoteles no funcionan con “guardianes de información”.
Funcionan con equipos alineados, indicadores compartidos y líderes que entienden el negocio desde la operación y las finanzas.
La rentabilidad sostenible no nace del control autoritario.
Nace de la colaboración, la transparencia y la formación financiera de toda la organización.
¿Ustedes qué opinan?
¿El contralor moderno debe controlar… o desarrollar líderes financieros dentro de la operación y conocer cuál es el resultado de sólo gestionar dinero y no un verdadero modelo de negocio?
— Luis Manuel Rivera
CEO en PowerPeople

