Una guía práctica para encontrar propósito, talento y valor profesional
Por: Luis Manuel Rivera.

“Pasión por el servicio”, la hospitalidad es para quienes aman servir de forma genuina, sincera y auténtica”. Luis Manuel Rivera
Te haz preguntado:
¿Estoy construyendo la carrera y la vida profesional que realmente quiero?
Un ejecutivo puede tener un excelente puesto, buenos resultados y reconocimiento profesional… y aun así sentir que algo falta.
Ahí es donde el concepto japonés de Ikigai puede convertirse en una poderosa herramienta de reflexión.
Ikigai suele traducirse como “razón de ser” o aquello que da sentido a nuestra vida. En Occidente se popularizó un modelo que invita a reflexionar sobre cuatro dimensiones:
❤️ Lo que amas.
⭐ En lo que eres bueno.
🌎 Lo que el mundo necesita.
💰 Por lo que pueden pagarte.
La intersección ayuda a construir una conversación mucho más profunda sobre propósito profesional.
Y en hotelería resulta especialmente interesante.
PASO 1. ¿QUÉ AMAS HACER?
No pienses todavía en tu puesto ni en tu organigrama.
Pregúntate:
¿Qué actividades disfruto genuinamente?
¿Me apasiona desarrollar personas?
¿Resolver problemas?
¿Crear experiencias?
¿Analizar números?
¿Negociar?
¿Vender?
¿Innovar?
¿Enseñar?
¿Diseñar estrategias?
¿Estar cerca de la operación?
Haz una lista de 10 actividades que disfrutas, incluso aquellas que actualmente no forman parte importante de tu trabajo.
Una señal interesante:
Aquello que haces con entusiasmo aun cuando nadie te lo exige puede revelar mucho sobre tu propósito.
PASO 2. ¿EN QUÉ ERES REALMENTE BUENO?
Aquí necesitamos abandonar temporalmente la modestia.
Identifica tus competencias demostrables.
Por ejemplo:
• Liderazgo
• Finanzas
• Revenue Management
• Ventas
• Operaciones
• Alimentos y Bebidas
• Negociación
• Comunicación
• Desarrollo de equipos
• Planeación estratégica
• Manejo de crisis
• Experiencia del huésped
Pero agrega una condición:
No basta con creer que eres bueno. Busca evidencia.
Pregúntate:
¿Qué problemas suelen pedirme resolver?
¿Por qué competencias me reconocen mis colaboradores?
¿Qué resultados he generado?
¿En qué situaciones otros ejecutivos buscan mi opinión?
Selecciona finalmente tus cinco fortalezas principales.
PASO 3. ¿QUÉ NECESITA HOY LA HOTELERÍA?
Aquí comienza a conectarse el propósito personal con el mercado.
La industria necesita ejecutivos capaces de enfrentar desafíos cada vez más complejos:
Transformación tecnológica.
Inteligencia artificial.
Rentabilidad.
Escasez y rotación de talento.
Experiencias personalizadas.
Sostenibilidad.
Revenue Management integral.
Nuevos modelos de negocio.
Control de costos.
Productividad.
Liderazgo multigeneracional.
La pregunta deja de ser únicamente:
“¿Qué sé hacer?”
Y se convierte en:
“¿Qué problema relevante de la industria puedo ayudar a resolver?”
Ese cambio de perspectiva puede transformar una carrera profesional.
PASO 4. ¿POR QUÉ ESTÁ DISPUESTO A PAGAR EL MERCADO?
El propósito profesional también necesita viabilidad económica.
Un ejecutivo debe identificar cuáles de sus conocimientos generan suficiente valor para que una organización esté dispuesta a remunerarlos.
Pregúntate:
¿Qué resultados puedo generar?
¿Puedo incrementar ingresos?
¿Mejorar GOP?
¿Reducir costos sin deteriorar la experiencia?
¿Desarrollar talento?
¿Incrementar productividad?
¿Mejorar satisfacción y lealtad?
¿Implementar nuevos modelos de negocio?
¿Gestionar mejor los activos?
Aquí existe una regla importante:
El mercado no necesariamente paga por cuánto sabes; paga principalmente por el valor que eres capaz de generar.
PASO 5. CONSTRUYE TU MATRIZ IKIGAI
Toma una hoja y dibuja cuatro círculos.
En cada uno escribe:
❤️ LO QUE AMO
⭐ EN LO QUE SOY BUENO
🌎 LO QUE LA INDUSTRIA NECESITA
💰 POR LO QUE EL MERCADO PAGA
Ahora identifica las coincidencias.
Por ejemplo:
“Amo desarrollar personas.”
“Soy bueno explicando conceptos complejos.”
“La hotelería necesita mejores líderes.”
“Las organizaciones invierten en desarrollo ejecutivo.”
Ahí existe una posible ruta profesional.
Otro ejemplo:
“Me apasionan los números.”
“Soy bueno interpretando información financiera.”
“Los hoteles necesitan mejorar su rentabilidad.”
“El mercado demanda ejecutivos capaces de convertir información en decisiones.”
La coincidencia comienza a revelar una dirección.
PASO 6. ESCRIBE TU IKIGAI PROFESIONAL EN UNA FRASE
Intenta completar:
“Mi propósito profesional es utilizar mi capacidad para __________, ayudando a __________, generando __________.”
Ejemplo:
“Mi propósito profesional es utilizar mi experiencia financiera y operativa para ayudar a organizaciones hoteleras a tomar mejores decisiones, desarrollando negocios rentables con equipos comprometidos.”
No necesitas encontrar una frase perfecta.
Necesitas encontrar una frase auténtica.
PASO 7. CONVIÉRTELO EN ACCIONES
Aquí está la diferencia entre una reflexión interesante y una herramienta de desarrollo profesional.
Define tres decisiones:
DEJAR
¿Qué actividades consumen mi tiempo, pero aportan poco a mi propósito?
FORTALECER
¿Qué competencias necesito desarrollar durante los próximos 12 meses?
COMENZAR
¿Qué proyecto, responsabilidad o experiencia debería iniciar?
Después establece tres acciones concretas para los próximos 90 días.
Porque un Ikigai sin acción puede quedarse simplemente en una buena intención.
UNA ADVERTENCIA IMPORTANTE
El conocido diagrama de los cuatro círculos que circula en libros, conferencias y redes sociales no representa literalmente la concepción japonesa tradicional del Ikigai.
Es una interpretación occidental popularizada posteriormente.
El concepto japonés es más amplio: puede encontrarse en el trabajo, pero también en la familia, las relaciones, las actividades cotidianas, el aprendizaje o pequeños motivos que hacen valiosa la vida.
Y quizá esta diferencia sea especialmente importante para quienes ocupamos posiciones ejecutivas:
Nuestro puesto puede formar parte de nuestro propósito, pero nuestro propósito nunca debería reducirse únicamente a nuestro puesto.
IKIGAI Y HOTELERÍA
Después de muchos años observando nuestra industria, existe una reflexión que considero especialmente relevante:
Podemos administrar hoteles extraordinarios y olvidarnos de administrar nuestra propia vida.
Podemos construir presupuestos, planes estratégicos, forecast y escenarios financieros para una organización…
pero pocas veces hacemos ese mismo ejercicio con nuestra carrera y nuestro propósito.
Por eso, quizá valga la pena detenernos periódicamente y preguntarnos:
¿Lo que hago me apasiona?
¿Soy realmente bueno haciéndolo?
¿Genera valor para los demás?
¿Tiene valor para el mercado?
Y agregaría una quinta pregunta:
¿La vida profesional que estoy construyendo se parece a la vida que quiero vivir?
Porque alcanzar el éxito profesional y descubrir después que caminábamos hacia el destino equivocado puede ser uno de los costos más altos que paguemos.
PARA REFLEXIONAR
Si hoy realizaras tu Ikigai profesional:
¿seguirías exactamente en el mismo puesto, empresa y camino profesional?
O quizá descubrirías que ha llegado el momento de construir una nueva etapa.
Luis Manuel Rivera
Finanzas | Hospitalidad | Visión de negocio con sentido humano
www.luismanuelrivera.com

