El viajero pet friendly ya decide la reserva

Editorial: Luis Manuel Rivera

Con gusto les comparto un extracto de información acerca del modelo petfriendly con potencial de alta rentabilidad que exige reglas y protocolos.

En 2026, la mascota ya participa en la decisión de compra. (Yo soy uno de ellos)

El destino, el tipo de alojamiento, el medio de transporte y hasta el restaurante se filtran por una pregunta: ¿puede venir conmigo? Para un hotel, esa pregunta puede abrir una fuente de ingreso incremental.

También puede convertirse en no conformidades, sobrecostos y riesgo si la respuesta se limita a un simple «sí, aceptamos mascotas».

Mi planteamiento es sencillo: el concepto pet friendly puede operar como un microsegmento de alta contribución, siempre que el hotel defina a quién recibe, qué cobra, qué entrega, qué riesgos controla y cómo medirá el resultado. La rentabilidad no nace del letrero en la entrada. Nace del diseño operativo, estructural de la propiedad, y financiero.

El punto de partida en México es amplio. La Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado 2021 del INEGI reportó que 69.8% de los hogares tenía al menos una mascota.

Eran 25 millones de hogares y casi 80 millones de animales de compañía: 43.8 millones de perros, 16.2 millones de gatos y 20 millones de otras especies. El dato no equivale a viajeros potenciales, pero sí confirma que convivir con una mascota es una realidad mayoritaria en el mercado mexicano.

La señal de compra ya es visible en las plataformas. Hilton informó que, de 2023 a 2024, las búsquedas de hoteles pet friendly en Hilton.com se duplicaron; el filtro entró entre los diez más utilizados y alcanzó el cuarto lugar en conversión de búsqueda a estancia.

Booking.com registró casi 15 millones de búsquedas globales con el filtro «se admiten mascotas» durante 2025, también entre sus diez filtros más usados. En el estudio global de Hilton para 2026, 64% de los dueños de mascotas dijo que prioriza las necesidades de su animal al reservar un viaje.

 

Estas cifras provienen de muestras y plataformas distintas. No deben sumarse ni extrapolarse como tamaño de mercado. En conjunto, muestran algo más útil para la decisión hotelera: la mascota ya interviene en la búsqueda, la comparación y la selección del alojamiento.

De dónde sale la rentabilidad

La cuota por mascota es el ingreso más visible, pero no siempre es el más valioso. Un programa bien diseñado puede capturar demanda que el hotel perdería frente a un competidor, generar una tarifa o paquete superior, vender alimentos, amenidades o servicios asociados y aumentar la repetición de visita. El valor debe medirse sobre la estancia completa, no solo sobre el cargo pet.

La investigación académica reciente ayuda a precisar la propuesta. Un estudio publicado en 2025 identificó seis atributos propios de los hoteles pet friendly. El apoyo para realizar actividades con la mascota influyó en la intención de visita y recomendación, mientras que las instalaciones y servicios centrados en la mascota tuvieron una relación fuerte con la disposición a pagar una prima. Otro experimento, realizado con 491 personas, encontró preferencia por responsables especializados y áreas comunes para mascotas; entregar un plato y una cama en la habitación no siempre responde a lo que el viajero más valora.

El mercado muestra dos estrategias válidas. Hilton opera con cargos que varían por propiedad. Kimpton, por su parte, recibe mascotas sin cuota adicional, sin depósito y sin límite de tamaño, peso o número. El primer modelo busca recuperar costos y producir ingreso directo. El segundo utiliza la política como diferenciador de marca, conversión y fidelidad. La mejor opción depende del posicionamiento, la demanda, la estancia promedio y el costo incremental de cada hotel.

Margen de contribución por estancia pet friendly = cuota pet + prima tarifaria + ingresos adicionales – amenidades – limpieza adicional – comisiones – reserva por daños – costo de servicios de terceros.

Un depósito reembolsable no es ingreso al momento de cobrarlo. Contablemente representa una obligación hasta que se devuelve o se aplica, con evidencia, a un daño autorizado. Confundir depósito con venta infla el ingreso y esconde el riesgo real.

Una cuenta didáctica

Considere un hotel de 120 habitaciones con ocupación de 65%. Suponga que las habitaciones con mascota representan 6% de las noches ocupadas, que la estancia media de ese segmento es de dos noches y que cada estancia produce $800 de ingreso incremental entre cuota y consumos asociados. El costo variable adicional se estima en $260 por estancia.

El ejercicio es ilustrativo; no es una referencia sectorial ni una promesa de resultado. No incluye inversión inicial, impuestos, reparaciones extraordinarias, compensaciones a otros huéspedes ni una posible mejora de ADR u ocupación. Su utilidad consiste en mostrar que el margen depende de cuatro variables que cada hotel debe medir: volumen, ingreso por estancia, costo incremental y frecuencia de incidentes. Con una mezcla de 3%, la contribución se reduce aproximadamente a la mitad. Con protocolos deficientes, el costo por limpieza, bloqueo de habitaciones y recuperación del servicio puede consumir la cuota completa.

Las reglas que protegen la experiencia y el margen

1. Definir el alcance. La política debe indicar especies aceptadas, número máximo, peso o tamaño cuando aplique, edades, restricciones de conducta y habitaciones disponibles. Decir «mascotas» cuando solo se aceptan perros genera una promesa falsa.

2. Administrar capacidad e inventario. Conviene establecer un cupo por noche, habitaciones o zonas asignadas y una parte del inventario protegida para huéspedes con alergias o que no desean proximidad con animales. El PMS debe identificar la reserva desde su origen.

3. Confirmar antes de la llegada. El hotel necesita nombre, especie, tamaño, datos del responsable, contacto de emergencia y requisitos sanitarios definidos con asesoría local. Las condiciones, cargos y restricciones deben aparecer antes del pago, no al llegar al mostrador.

4. Separar cuota, depósito y daños. La cuota remunera servicios o limpieza adicional; el depósito es reembolsable; el cobro por daño requiere evidencia, autorización y un procedimiento. Mezclar los tres conceptos provoca disputas y lecturas financieras incorrectas.

5. Establecer reglas de permanencia. La política debe cubrir correa o transportadora, ruido, manejo de desechos, mobiliario, tiempo sin supervisión, ingreso de personal a la habitación y retiro de la mascota ante una conducta de riesgo. El huésped debe aceptarla por escrito.

6. Diseñar el protocolo de limpieza. Ama de llaves necesita un estándar diferente para pelo, olor, residuos, textiles, superficies y posibles alérgenos, además de inspección final y tiempo de liberación. El costo debe medirse por habitación y por estancia.

7. Delimitar áreas comunes. Recepción, elevadores, jardines, terrazas y rutas de circulación requieren reglas visibles. Restaurantes, cocinas, albercas, spa y gimnasio deben operar conforme a la normativa sanitaria y local aplicable, sin improvisar excepciones.

8. Preparar emergencias. El manual debe contemplar escape, mordedura, enfermedad, fallecimiento, evacuación y daño a terceros. Se requieren contactos veterinarios, responsables por turno, reporte de incidente y revisión de la cobertura de responsabilidad civil.

9. Distinguir mascotas de perros guía. En México, el artículo 58 de la Ley Federal de Protección al Consumidor prohíbe cobrar cuotas extraordinarias a una persona con discapacidad por el perro guía necesario para su uso personal. La recepción debe contar con un protocolo jurídico y de servicio separado de la política comercial para mascotas. Otras categorías de asistencia o apoyo requieren revisión de la legislación aplicable en cada jurisdicción.

Los indicadores que debe revisar la dirección

Una política pet friendly no debe evaluarse por simpatía ni por el número de fotografías publicadas en redes. Debe aparecer en el tablero operativo y financiero. Estos son los indicadores mínimos:

Los errores que consumen el margen

• Anunciar el servicio antes de capacitar a recepción, ama de llaves, seguridad, mantenimiento y alimentos y bebidas.

• Ocultar cargos o restricciones hasta el registro de llegada.

• Cobrar una cuota alta sin entregar valor perceptible ni explicar qué cubre.

• Aplicar la misma política a todas las especies, tamaños, estancias y tipos de habitación.

• Permitir mascotas sin supervisión sin un procedimiento para ruido, daños o emergencias.

• No registrar en el PMS las habitaciones ocupadas por mascotas y perder trazabilidad de costos e incidentes.

• Tratar al perro guía como mascota sujeta a la cuota comercial.

• Contabilizar el depósito reembolsable como ingreso.

La decisión de negocio

La oportunidad existe, pero la palabra «friendly» no sustituye un estado de resultados.

Un letrero de «aceptamos mascotas» apenas abre la puerta.

El modelo de negocio se concretará cuando el hotel define su segmento, diseña la experiencia, protege a los demás huéspedes, capacita al equipo, controla los riesgos y conoce la contribución por estancia. Si esos elementos están presentes, la hospitalidad pet friendly puede convertirse en una fuente rentable de diferenciación y lealtad. Si faltan, la cuota solo financiará la improvisación.

Muchas gracias, espero les sea de utilidad.

Fuentes consultadas

1. INEGI. Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado 2021. Presentación de resultados.

2. Hilton. 2025 Trends Report.

3. Hilton. The Rise of the Whycation. 2026 Trends Report release.

4. Booking.com. Las mascotas están redefiniendo los viajes y así impactarán el turismo en 2026.

5. Kim, J. J. et al. Pet-friendly hotels: distinctive attributes and their influence on customer behavior. Journal of Hospitality and Tourism Insights, 2025.

6. Joo, Y. et al. How much are you willing to pay when you travel with a pet? Evidence from a choice experiment. Current Issues in Tourism, 2024.

7. Kimpton Hotels and Restaurants. Pet friendly hotels policy.

8. Hilton. Pet-Friendly Hotels.

9. Cámara de Diputados. Ley Federal de Protección al Consumidor. Artículo 58. Última reforma DOF 12 de diciembre de 2025.

Consulta realizada en septiembre de 2026. Los datos empresariales citados corresponden a las metodologías y muestras declaradas por cada organización.

El ejercicio financiero es ilustrativo y debe sustituirse por los datos reales de cada propiedad.

Luis Manuel Rivera – PowerPeople  |  www.luismanuelrivera.com

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.